‘21 Paraíso’ se despliega como la representación visual de una casa en llamas, contando la historia de una pareja en una zona rural que, en plena era moderna, construye su vida alrededor del arriesgado terreno de OnlyFans, entrelazando esta trama con su libertad corporal y emocional. La magia de la interpretación cobra vida gracias al extraordinario trabajo de María Lázaro y Fernando Barona dirigidos por Néstor Ruiz Medina.
Con 21 planos secuencia y una cámara sin video asistencia, que requiere una compenetración entre el Director de Fotografía, Marino Pardo (Folelé – Cruz Cafuné, Quevedo – Donde Quiero Estar) y Nestor Ruiz Medina, basada en la confianza mutua ya que el director no podía visualizar en set lo que se estaba grabando, teniendo como única referencia su propia visión de la interpretación de los actores y una comunicación con el Director de Fotografía.
Así arrancaron con esta propuesta el comienzo de su incursión en el mundo del largometraje de ficción. La película, se presenta para nosotros como una firme candidata a la mejor Dirección Novel, ya reconocida con la mención especial a la mejor Ópera Prima en el Festival rec
Detrás de las cámaras: la crudeza de un filme complejo.
La imperfección y la impureza se engranan con la crudeza del proyecto, que aspira a ser tan orgánico y realista como sea posible. La decisión de no repetir tomas busca maximizar el naturalismo, llevando a intensos ensayos para establecer una conexión genuina entre la cámara y los actores.
La iluminación, totalmente natural, añade otro nivel de complejidad. Solo algunos interiores nocturnos fueron reforzados para resaltar ciertos detalles, mientras que el resto de la película se iluminó de manera diegética. Esta elección exigía una meticulosa planificación y la identificación precisa de espacios y momentos de rodaje. Lo que no ha restado un aura de preciosismo que se mantiene de principio a fin, dando lugar a una poética visual cruda y hermosa, entre lo observacional y lo íntimo, entre la primera y la tercera persona.
En términos de material, estética y color, los exteriores diurnos son suaves, cálidos y vibrantes, representando los momentos más optimistas de la película. Aquí, la conexión con el entorno y la naturaleza se entrelaza con la belleza de la relación, incluso cuando las grietas en la misma se hacen evidentes y los personajes se enfrentan a su propia mutación y por ende, al viraje de su relación, rodeados de parajes y encuadres sobrecogedores.
Contrastando con estos momentos brillantes, la película se sumerge en exteriores nocturnos, horas brujas, amaneceres y anocheceres, explorando el ocaso de la relación y la introspección visual. Estos elementos añaden capas de dureza y soledad sin renunciar a una estética hermosa. Son momentos en los que ya hay poco que decir y simplemente mucho dolor que procesar.
En cuanto a los datos técnicos, la película fue rodada en 16 mm con una SR2 y una óptica Angenieux Zoom 12-120 de montura bayoneta. El negativo KODAK 250D y 500T fue escaneado en 2K en Roma por Augustus Color, resaltando la especial importancia de este proceso para nosotros. La elección del negativo y la cámara no solo definió la estética visual, sino que también presentó desafíos únicos que el equipo de foto y postproducción abordó con maestría, logrando una cohesión visual que resalta la complejidad emocional de la narrativa.
Un futuro prometedor que no nos deja indiferentes.
Al equipo, cada uno de vosotros es una pieza invaluable en este rompecabezas creativo. Vuestra pasión y dedicación han sido la fuerza impulsora detrás de cada escena, y el resultado final es testimonio de vuestro compromiso con la excelencia. Sigamos soñando, creando y explorando nuevas fronteras. El futuro nos espera con infinitas posibilidades, y juntos, somos capaces de tejer historias que trascienden al tiempo.
Con cariño y gratitud,
Gradepunk.
TREGUA(S): DE PRINCIPIO A FIN
Un recorrido a golpe de festival
“Una anti-historia de amor donde los enamorados son los infieles, los que engañan. Aquellos que nunca querríamos ser y, sin embargo, somos más veces de las que nos gustaría reconocer.” Así define Mario Hernández su última película: TREGUA(S), un largometraje que, si bien se presentó en el Festival de Málaga, acabó arrasando en Ibiza y Alicante; y que, bajo mucha expectación aquí en Gradepunk, se estrena el próximo 22 de septiembre en cines de nuestro país, teniendo el 26 de septiembre su primera proyección internacional en el 19th London Spanish Film Festival.
Y es que TREGUA(S) ha llevado a Mario Hernández a acumular éxitos: además de la nominación en el Festival de Málaga a Mejor Película, se llevó a casa 5 premios Astarté en la 6.ª edición del Festival de Ibiza IBICINE(Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actriz para Bruna Cusí, Mejor Actor para Salva Reina y Mejor Fotografía para Alex Bokhari), y su paso por Alicante, durante su 20ª edición, culminó llevándose la Tesela de Oro a Mejor Película y dos Teselas de Plata a Mejor Guion y a Mejor Actriz para Bruna Cusí.
Producida por Godello Entertainment,Producciones La Cochera, Sierra Gador Producciones y The Lobby, TREGUA(S) está protagonizada por la ganadora del Premio Goya Bruna Cusí(“Verano 1993”, “Incierta gloria”, “Mía y Moi”) y Salva Reina (“La isla mínima”, Premio Málaga Cinema al Mejor Actor; “La lista de los deseos”, “321 Días en Míchigan”, Premio Biznaga de Plata al Mejor Actor de Reparto). Les acompañan Abril Montilla (“30 monedas”), José Fernández Valencia y Marta Méndez. Rodada entre Málaga y Madrid, en octubre de 2022, la película está escrita y dirigida por Mario Hernández. Cuenta con Alex Bokhari como director de fotografía (“The Crown”, “Westworld”), Carlos Bonmatí se encarga del sonido (Premio Goya por “Obaba”), Óscar Sempere es el director de arte (“The Crown”, “Éxodus: Dioses y reyes”), Concha Campins es la directora de producción (“Black Beach”), Beatriz Millas se ocupa del maquillaje, y Menchu Pizarro del vestuario. Carlota Amor, Juan José Amor, Salva Reina y Fede Pajaro son los productores ejecutivos. Nuestro Dani Aránega firma el montaje junto a Beatriz Matos como ayudante de edición, y de nuevo, Dani Aránega junto a Ana Martínez firman este largometraje como coloristas; finalmente, Sebastián Martín como grafista, buscando el lado más punki en todos los rincones, realiza el diseño de créditos.
Y es que todo lo bueno que podemos decir de «Tregua(s)», se queda corto. Solo dar las gracias a los que apostáis por el lado más punk del color, por dejarnos hacer y trabajar en proyectos a los que acabamos queriendo tanto. Y sobre todo, por darnos tanta libertad a la hora de aportar nuestra visión.
Nuestro papel en TREGUA(S)
El montaje de TREGUA(S) pasó por muchos ojos antes de llegar a la versión final. Sin embargo, no por ello se hizo especialmente cuesta arriba. TREGUA(S) tiene como punto fuerte que se sostiene en una buena interpretación por ambos protagonistas y centrándose en el diálogo como hilo conductor de la trama, por encima de montajes más dinámicos que necesitan apoyarse en la acción pura y dura. En este caso, el ritmo lo marcan las emociones y sentimientos de los personajes.
Es por eso, por lo que hay planos cuya duración era “inamovible”, porque es necesario que los personajes nos narren, a su tiempo y en su momento, los giros de guion que van aconteciendo. Mario en esto, fue especialmente incidente: la historia merece ser contada con el tiempo que necesita ser entendida. Y precisamente por eso, TREGUA(S) es tan especial.
Sobre el color de TREGUA(S), poco podemos decir, es a lo que nos dedicamos y amamos. Álex Bokhari, como director de Fotografía es un profesional decidido y claro, que transmite sus ideas con eficacia y mimo, haciendo que nos encontremos muy cómodos en sala, en un balance entre su claridad y nuestra propuesta.
La intención del color estaba muy clara desde el rodaje, lo que nos ayudó a tener un punto de partida sobre el que asentar nuestros pasos hacia el resultado final. Aunque TREGUA(S) pretenda manejar la apariencia de una comedia romántica, propone un concepto del amor bastante inusual, por lo que el color no podía corresponderse con el look habitual que esperamos ver en este género. Por este motivo, se trabajó en un look más formal, huyendo de espacios demasiado luminosos y de altas saturaciones, pero sin perder la calidez – tanto en sentido literal como figurado – de la película.
Una película con mucho corazón en nuestro estudio
En Gradepunk sentimos que TREGUA(S) tiene, de alguna manera, parte de nuestra alma en cada escena; muchas horas sentados con el director, con su ingenio y naturaleza vivaz, explorando posibilidades, releyendo la historia una y otra vez, y trabajando codo con codo.
Porque quizá de esto va el cine: de contar historias junto a compañeros, amigos… Y sobre todo de vivir las historias, de sentirlas y hacerlas tuyas; para que luego el espectador pueda vivirlas y disfrutarlas tanto como tú en el proceso.
TREGUA(S) ha sido un viaje increíble. Y por eso tenemos ganas de recordar ese viaje viviéndola, a partir del 22 de septiembre, en cines.
¡Nos vemos en la oscuridad!
ASEDIO, LA PELÍCULA DE MIGUEL ANGEL VIVAS SE COLOREA EN GRADEPUNK
COLOREAMOS ASEDIO, LA PELÍCULA PROTAGONIZADA POR NATALIA DE MOLINA
Este proyecto es para nosotros algo muy importante. Muchas horas de dedicación, mucho color y mucho tiempo sin poder decir nada.
Asedio, la nueva película del gran Miguel Ángel Vivas, producida por Enrique López Lavigne para Apache Films junto a Sony Pictures y con la enorme Natalia de Molina de protagonista.
Se nos ponen los pelos de punta nombrando a este elenco y si encima os contamos, que en Gradepunk nos hemos encargado de darle color… Que grande trabajar en proyectos así.
PRESENTACIÓN FUERA DE CONCURSO EN EL FESTIVAL DE MÁLAGA
Una maravilla de película que se presentó en el pasado Festival de Málaga con un éxito rotundo y que tendrá su estreno este 5 de mayo de 2023 en cines.
La ganadora de dos Premios Goya, y otras tres veces nominada, Natalia de Molina se mete en la piel de Dani, una mujer que sobrevive en un entorno de hombres y que se rebelará contra un sistema corrupto acompañada de la actriz Bella Agossou en el papel de Nasha. El resto del reparto está encabezado por el debutante Óscar Eribo, y los actores Francisco Reyes, Fran Cantos, Chani Martín, Jorge Kent, Efraín Rodríguez, Lucas Nabor, Federico Pérez Rey, Luis Hacha, Fernando Valdivielso, Karlos Aurrekoetxea y Alejandro Casaseca.
La protagonista, Dani, lo tiene muy claro. Ser español es antetodo, servir a su país, en su caso como antidisturbios, honrar su bandera. Hacer cumplir la Ley. Siempre pensó que ser policía era una forma de proteger a la gente, de hacer justicia. Pero durante un desahucio en un barrio conflictivo de Madrid, Dani se encontrará con un dinero escondido, una trama de corrupción policial y un crimen que harán que tenga que huir por su vida en un territorio hostil, en el que no conoce el idioma, no es bien recibida y su autoridad no vale nada. Sólo podrá contar con la ayuda de Nasha, una joven nigeriana a la que acaba de desahuciar, y su hijo Little. Y será entonces cuando se dé cuenta de que si el sistema para el que trabaja no es la solución, quizás siempre fue parte del problema.
Marta Medina (guionista y crítica cinematográfica) se encarga del guion de Asedio a partir de una idea original de Miguel Ángel Vivas y José Rodríguez e inspirada en hechos reales
UN TRABAJO CON CIERTA COMPLICACIÓN
Unas cuantas semanas compartiendo sala con nuestro amigo Rafa Reparaz y el grande de Miguel Ángel VIvas, ¡que más podemos pedir! Fueron momentos de trabajo minucioso y duro ya que como bien sabemos los planos secuencia tienen su complicación y en esta cinta es un recurso que no cesa. Como coloristas podemos decir que el trabajo impecable de Rafa solo nos ayuda a centrarnos en lo que de verdad importa que esa mejorar y darle ese color especial que necesita.
A lo que el trabajo puro de color se refiere la cosa estuvo graciosa. El rodaje se planteó hacerlo en espacio de color 709 para luego posteriormente trabajar en DCI-P3, para ello el director de fotografía utilizó LUTs de rodaje especificas para 709. El problema vino cuando después de rodar y entrar el estudio de vfx se decidió trabajar en ACES, resultado, que¡e todas las LUTs utilizadas en rodaje no valían para trabajar en ACES en Davinci Resolve, así que se tuvo que hacer un trabajo manual para emular el look conseguido en rodaje con las LUTs 709 y crearlo en ACES. Fue un trabajo duro pero al final gratificante ya que a partir de aquí teníamos el control de todo.
POSIBLEMENTE LA ÚLTIMA PELÍCULA DE APACHE FILMS
Asedio es una película de Apache Films en asociación con Sony Pictures International Productions y coproducida por México City Project (México), con la participación de RTVE y Prime Video, junto a un equipo de gente increíble que han puesto su granito de arena a que esta maravilla vea la luz.
Según Enrique Lopez Lavigne en una reciente entrevista deja entrever que la etapa de Apache Films ha terminado, ahora esta centrado en otro proyecto en exclusiva con El Estudio.
Gracias a todos los que seguís apostando por el lado punk del color, por atreveros a trabajar con nosotros y confiar en cada uno de vuestros proyectos. Seguimos sumando, seguimos coloreando.
MONITORIZACIÓN: HDR Y LCD
Nuestro trabajo como coloristas consiste en controlar el color y la luz, en concreto cerrar el camino recorrido por el Director y DoP, junto con sus ayudantes, DITs y Gaffer, después de la preproducción y el rodaje.
Y hacerlo tanto desde la perspectiva técnica como creativa: en el sistema de corrección de color que elijas (Davinci, Mistika o Baselight) y en conjunción con el sistema de monitorización de tu sala (calibrado y verificación: garantizar que cumples las normas para 709, DCI P3, diferentes HDR, etc).
SITUACIÓN FUERA DE LA SALA
La entrada del HDR sumado al SDR parece haber aumentado bastante la entropía natural, que siempre ha estado presente.
Tenemos un problema serio en la industria audiovisual y es que existe un pitorreo de codecs, compresión, cambio de gammas que introducen hoy en día la distribución de teles, distribución web (vimeo, youtube, etc) y cines que cambia constantemente y fuerza a los profesionales del sector a «innovar o morir»
Todo el mundo reinterpreta los estándares, y eso, al final, es una falta de respeto a los creadores y al espectador que pierde un buen porcentaje de la calidad e intención de la experiencia.
Nunca los tiempos son perfectos pero durante unos años los estándares estaban muy claros, otra cosa es que se cumplieran. Había lamparas subvoltadas para durar más en los cines, cines que proyectaban rebotando en un espejo, a través de un cristal con polvo desde 1800, lentes de proyección horrorosas, desenfoques, etc… y en las teles cambiaban la saturación y contraste a su gusto para «mejorar» la experiencia (con dos… y un palito) o introducían unos procesos internos, como ahora, que degradan la calidad de la emisión, así que tampoco es que fuese todo mejor.
Ahora, cuando llega a una cadena el material, se comprime al formato propio que tengan de emisión y en ese proceso, no solo se le quita definición, también contraste, saturación, etc…
Lo mismo pasa cuando lo subes contenido a la web: cada uno, desde Youtube a Vimeo, comprime tu material y le cambia la gamma como ellos consideran, perdiendo definición y alterando el trabajo previo. Por eso no se verá igual el mismo video subido a Vimeo o a Youtube, a Instagram o a Tiktok.
Por no hablar de los smartphones, que si comparas tres marcas diferentes, una pantalla al lado de la otra verás los grandes cambios que se dan entre ellas: desde dominantes magentas, negros muy bajos, brillos…
Estamos en una era en la que hay mucha mezcla de soportes físicos y digitales y en la que los estándares de calidad parecen estar haciendo aguas, con el fin de aumentar el consumo y la diferenciación tecnológica entre las marcas, para la compra de TV y móviles y la independencia de softwares.
JUGANDO A NOSTRADAMUS:
Como todo aumento del Kaos tiende a reequilibrarse parece que algunas cosas si se están posando en su sitio.
El HDR sí se va a quedar con nosotros, pese a unos inicios titubeantes, y pese no acabar de convencer a muchos creadores, parece que a las cadenas y a las mayors sí que las ha convencido y al final, el dinero manda.
Como el color, el sonido o el soporte digital, permite cambiar la experiencia del espectador y por eso, creémos que en el futuro lo veremos como un potencial que usaremos más o menos dependiendo del proyecto, como toda nueva tecnología llevará un tiempo dominarla a los creadores pero también a los fabricantes. Parece que un standard en 4k (UHD) HDR y SDR va a ser un master que nos va a acompañar un par de años como producto de entrega (veremos que pasa con el 8k).
Por otro lado, tenemos cada vez más claro que, en lo físico, el OLED y sus variables WOLED y QLED, van a caer, ya no solo de sets y estudios, sino seguramente también de las pantallas de consumidores y de la propia fabricación. Y es que estamos viendo a marchas aceleradas, cómo se descatalogan los modelos rápidamente y cómo reciben críticas crueles por parte de muchos especialistas. Desde hace mucho tiempo, Steve Shaw entre otros, las criticaba por los problemas que generan de uniformidad y de memoria, por no hablar de su caída de rendimiento superacelerada y su imposibilidad para calibrarlos correctamente.
Unos negros tan profundos como las irregularidades que genera, que los profesionales no deberíamos aceptar, porque nos dificultan mucho valorar el trabajo o nos pueden llevar a compensar zonas que realmente no lo necesitan (a partir de 24“ estamos viendo que casi imposible una uniformidad aceptable a lo largo de la pantalla y los niveles de luz).
Claramente los fabricantes de monitores de referencia profesionales ya han virado hacia el LCD, con dos variables.
La primera, el sistema para preservar negros más profundos tipo OLED:
LMCL LCD (Light Modulating Cell Layer Liquid Crystal Display( que reduce el halo y aumenta el contraste). En esa gama FSI XM311k, SONY BVM- HX310, etc.
El LMCL que se introduce entre el backlight y el LCD reduce un 70% aproximadamente de la luz, por lo que el límite por ahora es de 1000 nits. En adelante, habrá que ver en qué cantidad de luz queda. Tengamos en cuenta que va a usar constantemente más luz por el filtro LMCL y por tanto se va a desgastar antes por ese filtro. Si bien es cierto que hasta hora nos movíamos entre 100-120 nits y no está clara la proyección de demanda de nits aunque parece cada vez más claro la cifra de 1500-2000 nits como necesaria para que influya el HDR el monitor del salón de las casas.
La otra opción que se está trabajando es con el control de arrays para reducir el halo de los LCD; cuantas más zonas de control mejor.
Aquí destaca el FSI XM310k con 3000 nits y unos algoritmos mejorados para reducir el halo, tiene más de 2000 arrays controlables, mejora claramente al Dolby 4220 que ha sido un gran monitor de referencia, en esta categoría se encuentra también el fallido XDR de Apple, que se quedó por desgracia en una promesa vacía.
Teniendo en cuenta que solo se va a producir en situaciones de objetos pequeños y mucho contraste, muchas compañías se han animado a usarlo sobre todo por la garantía de afrontar cualquier demanda de luminosidad de HDR presente o futura.
En cualquier caso, más allá de los dilemas de los monitores de referencia, tengamos en cuenta que cualquier tecnología de las arriba mencionadas está a años luz de la calidad de visualización de cualquiera de las tecnologías de usuario y los problemas de visualización de los distribuidores sólo se resolverán vía demanda de las productoras, puesto que un organismo que gestione eso a nivel internacional a día de hoy parece inviable.
¡Let´s Punk!
¿Tienes un proyecto que necesite una mano de color
EL COLOR EN EL CINE: EVOLUCIÓN Y USOS
Te ayudamos a elegir película en tu cuarentena con un repaso por el color en la historia del cine
Una de las preguntas más repetidas estos días – entre tantas que nos pueden surgir – es, ¿qué película veo ahora?
Ante la avalancha de contenido de Netflix, HBO, Movistar, Filmin, Amazon Prime, Sky, etc. es inevitable reconocer que a veces pasamos más tiempo intentando elegir una película que viéndola. Así que vamos a aportar nuestro granito de arena a la cantidad de listas de películas y series que están saliendo estos días, pero cómo no… llevándolo a nuestro terreno, ¡al mundo del color!
Os vamos a desglosar – tanto a nivel objetivo como personal – algunas de las películas más importantes por su uso del color a lo largo de la Hª del Cine. Pero para darle un poco de emoción a la lista, primero os vamos a contar cómo y de qué manera empezó a usarse el color en el cine.
BREVE INTRODUCCIÓN DEL COLOR EN EL CINE
Desde el nacimiento del cine en 1895 el color, de una forma u otra, siempre ha estado presente. Aunque en aquellos momentos no existían negativos capaces de captar color… las mentes pioneras del momento ideaban como colorear esos fotogramas en blanco y negro.
Agfa Kine-Handbuch (Guía de tintes ofrecidos por Agfa)
Por ejemplo, a principio de siglo XX, George Méliès o Edwin S. Porter, hacían colorear cada fotograma de la película a mano; y a parte de ser un proceso muy engorroso, no era muy creíble de cara al espectador.
Fotograma de Le Voyage dans la Lune (George Méliès, 1902)
Fue unos años después cuando se pudo ver la primera proyección a color casi real, al empezar a utilizarse el concepto de la síntesis aditiva del color. El procedimiento consistía en superponer tres negativos distintos, cada uno con un filtro correspondiente a un color primario (rojo, verde y azul). Esto supuso el punto de partida para conseguir un color creíble en las proyecciones.
En los años treinta, con la consolidación de empresas como Kodak, Agfa y Technicolor, se consiguieron los avances necesarios para realizar una representación del color real en el cine. Y esto se consiguió gracias a incluir en la ecuación la síntesis sustractiva en el proceso, pues gracias a sus colores primarios (cian, magenta y amarillo) se lograba controlar la intensidad del rojo, el verde y el azul (complementarios a los anteriores).
Sorprendentemente, hasta día de hoy ese ha sido el concepto en el que se ha basado la captación del color en cine: el reconocido modelo RGB. Tanto en celuloide como en digital (sin entrar en detalles técnicos).
USO DEL COLOR Y PELÍCULAS CLAVE
Inicialmente, el objetivo común del color en las primeras películas de los inicios del cine solo era uno: añadir credibilidad a las proyecciones. Pero poco a poco fue cobrando más importancia y empezó a usarse con fines narrativos, como por ejemplo con el entintado, que consistía básicamente en tintar la secuencia en una temperatura de color, y normalmente (no siempre era igual) se usaba de la siguiente manera: color sepia para interiores diurnos; para las escenas nocturnas se usaba verde o azul; y para las escenas exteriores diurnas se mantenía el blanco y negro, neutro y luminoso. De esta manera se solucionaba el problema que suponía rodar todas las secuencias en estudio, puesto que todas tenían la misma iluminación y daba la impresión de que todo transcurría en mismo tiempo y espacio. A continuación vemos el ejemplo de la mítica película del expresionismo alemán El Gabinete de Dr. Caligari.
Transcurridos unos años, llegó la primera película que utilizó el color de una manera totalmente narrativa y artística: El Mago de Oz (Victor Fleming, 1939). En esta película se usó el color por primera vez de una manera que hasta día de hoy se ha repetido una y otra vez: La vida real de la protagonista, Dorothy, está contada en un blanco y negro virado a sepia; mientras que en el mundo de la fantasía de Oz, al que llega a través de sus sueños, está representado en colores muy vivos.
A partir de esta película empezó a usarse más el color… aunque normalmente quedaba reservado para producciones con altos presupuestos, como musicales o western. Tras los años cincuenta, al pasar el bache de la II Guerra Mundial, el color fue cogiendo más importancia en las producciones, y a raíz de eso, se empezó a trabajar más profundamente la dirección de arte y la dirección de fotografía; por ejemplo, en películas como Centauros del Desierto (John Ford, 1956) o Cantando bajo la lluvia (Stanley Donen & Gene Kelly, 1952).
Centauros del desierto (John Ford, 1956)
Cantando bajo la lluvia (Stanley Donen & Gene Kelly, 1952)
A parte de musicales y western, también estaban las superproducciones de la época como Vertigo (Alfred Hitchcock, 1958), con un uso muy expresivo del color. En el siguiente vídeo podéis ver un buen análisis realizado Andrew Steffan:
Hasta los años setenta el cine en color y el cine en blanco y negro estuvieron conviviendo, ya que hasta entonces el hecho de usar uno u otro era un tema de presupuesto más que decisión artística. A partir de ahí, cuando el uso del color se democratizó, el uso del blanco y negro pasó a ser decisión artística de directores y directores de fotografía.
Por ejemplo, y acercándonos ya a nuestra época, películas como La Haine (Mathieu Kassovitz, 1995) o Pi, fe en el caos (Darren Aronofsky, 1998) usan un blanco y negro muy contrastado y granulado, lo que da un aspecto duro y violento, incluso claustrofóbico en el caso de Pi. También, películas como Sin City (Robert Rodriguez, Quentin Tarantino y Frank Miller, 2005) usan una mezcla de blanco y negro con algunos elementos a color, para llevar la atención del espectador a dónde ellos quieren.
La Haine (Mathieu Kassovitz, 1995)
Pi, fe en el caos (Darren Aronofsky, 1998)
Para cerrar esta parte y pasar, por fin, a las recomendaciones… os dejamos una pequeña reflexión de un texto de Andrea Echeverri de hace unos años en el que habla sobre color y cine: “El problema subsecuente es que la institucionalización del uso del color neutraliza su valor simbólico, estético y narrativo, y de algún modo el color se hace casi invisible”.
Esta crítica relativamente reciente, es algo que empezó a ocurrir a partir de los años 70 cuando el color se normaliza, lo cual lleva a una cierta acomodación y falta de innovación. Aunque, por suerte, siempre hubo y habrá mentes inquietas innovando y creando en este aspecto.
Por otro lado, la crítica anterior me lleva a pensar lo contrario: ¿se está haciendo hoy en día un uso excesivo y/o desproporcionado del color? Debido al auge de la corrección de color en estos últimos años, a veces podemos pecar de querer crear un cuadro en cada fotograma – a mí al menos, me ha pasado – y eso puede llevarnos a olvidarnos de la historia que se está contando, y sobre todo, de que formamos parte de un proyecto colectivo, con más creadores y con un director, o varios, de orquesta.
Ahí queda mi nota mental.
PELÍCULAS DESTACADAS POR SU USO DEL COLOR
Sin obviar todas las películas nombradas anteriormente, que también formarían parte de las recomendaciones, vamos a nombrar unas cuantas películas que nos han enseñado algo por su uso expresivo del color. Hay infinitas películas de las que se podría aprender algo en este aspecto, pero solo nombraremos unas cuantas elegidas de manera subjetiva, tanto como que son algunas de mis películas favoritas.
Miedo y asco en Las Vegas (Terry Gilliam, 1998) nos traslada la angustia interior de los protagonistas a través de una mezcla psicodélica de colores, a parte de los demás elementos narrativos como encuadres, movimientos de cámara, tipo de lentes, etc.
El Club de la Lucha (David Fincher, 1999). Este director es muy reconocido por su gran implicación en postproducción, ya hablamos sobre ello en nuestro artículo sobre Mindhunter. Pero además, es muy reconocido por el característico look de esta película, usando tonos verdes y azules.
En La novia cadaver (Tim Burton, 2005) el director utiliza colores apagados y desaturados para representar el mundo de los vivos y colores vivos y brillantes para representar el mundo de los muertos.
Enter the Void (Gaspar Noé, 2009): en esta película casi experimental y surrealista que trata muy de cerca el tema de las drogas, entre otros, sólo hay que verla para ver de qué manera el color acompaña a la estresante narrativa.
Only God Forgives (Nicolas Winding Refn, 2013) usa, en este ejemplo concreto, el tono frío cuando el protagonista se siente intimidado y un cálido agresivo cuando es él quién intimida.
Este sería un top five cualquiera, seguramente la semana que viene sería otro… y a la próxima otro. Aún así, no pierdo la oportunidad de – sin entrar en detalles – recomendar otras tantas películas destacadas por su uso del color: La trilogía Tres colores: Azul, Blanco y Rojo (Krzysztof Kieslowski, 1992-1994); Hero (Zhang Yimou, 2002); The Holy Mountain (Alejandro Jodorowsky, 1973); Her (Spike Jonze, 2013); The Royal Tenenbaums (Wes Anderson, 2001); O Brother (Joel y Ethan Coen, 2000), muy destacada por ser la primera película rodada en analógico con un proceso íntegro DI (Digital Intermediate). En este enlace podéis encontrar más información.
Esto sería solo una pequeña muestra de la cantidad de películas en la que se puede apreciar un trabajo minucioso del color. ¿Cuáles son vuestras favoritas? ¡Si os animáis, podemos hacer una continuación del artículo con vuestras aportaciones!
¡Salud y color!
¿Tienes un proyecto que necesite una mano de color?